domingo, 3 de febrero de 2013

LAS VANGUARDIAS RUSAS ACERCAN EL REALISMO SOCIALISTA A VALLADOLID A TRAVÉS DE CARTELES, FOTOGRAFÍAS Y BOCETOS ARTÍSTICOS


Europress, 24/01/2013



Piezas de la colección del IVAM llega a la capital vallisoletana para "revolucionar el arte" con una muestra inédita y no itinerante

VALLADOLID, 24 Ene. (EUROPA PRESS) -Las vanguardias rusas acercan desde este jueves a Valladolid la propaganda propia de la revolución bolchevique y el realismo socialista en una muestra compuesta por portadas de revistas, cubiertas de libros, carteles, fotografías y bocetos entre otras propuestas artísticas reunidas en la Sala Municipal de Exposiciones del Museo de La Pasión.


Bajo el título 'Vanguardias Rusas. En la colección del IVAM', la exposición contará hasta el próximo 10 de marzo con obras pertenecientes al periodo en el que artistas como Alexander Rodchenko, El Litssitzky, Gústav Klucis, Valentina Kulagina, Varvara Stepánova, Liubov Sergeevna Popova, Nathan Isayevich Altman, Vladimir Roskin, Borís Ignátovich o Solomón Telingater intentaron "revolucionar el arte".


De esta forma lo ha explicado durante la inauguración de la muestra la comisaria de la misma, Anne Morin, acompañada por la concejal de Cultura de la capital vallisoletana, Mercedes Cantalapiedra, quien ha subrayado el "lujo" que la última propuesta cultural de La Pasión supone para la ciudad.



"La exposición en cuestión ofrece un momento particular del devenir de las vanguardias ruso-soviéticas, el periodo que va del arte de vanguardia al Realismo Socialista", ha precisado Morin antes de pedir al público que observe tres aspectos concretos dentro de la sala: la revolución estética que entraña la colección, la utopía que buscan crear las obras y la identidad cultural que construyen los artistas ante el pueblo ruso.

"Sí, los artistas intentaron revolucionar el arte, pero con la misma intensidad que persiguieron estetizar la revolución bolchevique", ha asegurado la responsable de la muestra al abordar el tema de la "propaganda". Así, decenas de palabras en ruso forman parte de los carteles y portadas de libros en los que la imagen pone fuerza a cada lema.



De manera más concreta, la propuesta expositiva trata de reconstruir el instante en el que pintores, fotógrafos e ilustradores pugnaban por identificarse con las masas a la vez que experimentaban el uso de nuevas tecnologías y materiales. De esta forma, los artistas emplearon desde la técnica del collage hasta los fotomontajes, sin descartar las "ventajas" de la cartelería y el diseño como "uno de los más poderosos movimientos artísticos del arte contemporáneo".

El arte invadió así, de la mano de la propaganda, calles, casas, vehículos, vestimentas y edificios hasta cubrir "frenéticamente" cada centímetro donde transcurría la vida de los rusos.



Respecto al orden en el que se presentan las obras seleccionadas del IVAM, no se distribuyen cronológicamente, sino que atienden a la propuesta de una lectura desde los medios y las técnicas empleadas, así como de la iconografía específica que generaron. El recorrido en cuestión se inicia con un ejemplo de 1919, para finalizar con un cartel de 1941.

LA FOTOGRAFÍA PARA CONECTAR CON EL PUEBLO

En esta muestra de la "indisoluble unión entre la esfera estética y la política", el mayor volumen de los trabajos se concentra en los años veinte e inicios de los treinta, cuando las "disímiles formas de la abstracción son abandonadas" y en su lugar se afianzan y promueven la fotografía, el fotomontaje y el diseño gráfico y editorial.



"Las posibilidades experimentales de la fotografía, así como su función documental, la revelaron como el vehículo ideal para cumplir los nuevos propósitos de los artistas, que ya se habían ganado un lugar importante en el contexto de sus personales creaciones visuales", ha expresado Morin tras incidir en la "importancia" de las cámaras para conectar con las grandes masas.

Las imágenes muestran grupos de obreros y campesinos, recortados en planos cortos junto a gigantescas fábricas y maquinarias. En otras, aparecen sujetos poderosos y desafiantes que parecen enfrentar un futuro promisorio. Se integra, además, el tema de la mujer en primera línea, sin discriminación.



En todas las escenas, en cualquier caso, la tipografía adquiere protagonismo, remarca el mensaje e incluso, en palabras de los expertos, "domina la escena".

ARTISTAS INSPIRADOS POR LA REVOLUCIÓN

Junto a la famosa Bauhaus alemana, el movimiento de creadores rusos que surgió con la Revolución de Octubre fue una de las mayores contribuciones al desarrollo del arte público y su difusión. En este sentido, el diseño constituyó un campo de experimentación artístico.



Por otra parte, la consolidación del poder soviético y la ascensión de Stalin supondría, en muy poco tiempo, un "giro dramático" en la plástica. "Irremediablemente se renuncia a la espontaneidad, y los nuevos encargos a los fotógrafos se circunscriben a material de archivo o complementario, despojado, en muchos casos, de la autoría", han detallado los responsables de la muestra.

"En cualquier caso, con estas piezas se invita a reflexionar sobre el papel de la fotografía para documentar el mundo", ha subrayado Anne Morin al término de la inauguración.

domingo, 27 de enero de 2013

GESTA por Gerardo Diego

[Poeta español nacido en Santander en 1896.  Estudió Filosofía y Letras en la Universidad de Deusto y posteriormente en las de Salamanca y Madrid, donde se doctoró. Fue catedrático de Lengua y Literatura en el Instituto de Soria, y sucesivamente enseñó la misma asignatura en los Institutos de Gijón, Santander y Madrid. Participó con Juan Larrea y Vicente Huidobro en el movimiento creacionista. Obtuvo el Premio Cervantes de Literatura y fue miembro de la Real Academia de la Lengua hasta su muerte en 1987. Su obra se inició en 1920 con «El romancero de la Novia», y continuó con numerosas publicaciones entre las que se destacan,  «Manual de Espumas» 1924, «Poemas Adrede» 1932, «Ángeles de Compostela» 1940, «Amor solo» 1958, «Nocturnos de Chopin» 1962, «La Fundación del Querer» 1970 y «Carmen Jubilar» 1973.


(Tomado prestado de A media voz)]


Hombre con pipa de Picasso


A Vicente Huidobro 

Por vez primera entre la lluvia muerta
cantaban los tranvías zozobrantes


Y en la sala del piano
                                      un esqueleto
jugaba al ajedrez con guantes negros


Golondrinas precoces recitaban sus versos


                                         La abuela junto al tiempo
                                     rezaba su rosario de nietos


Y el rumor de las sombras en la estancia
encendía romanzas sin palabras 


A la luz pensativa de mis manos
             todo lo voy contemplando


Los balcones en folio
miniados de países musicales
y de los que pendían como sellos 
lágrimas verticales


La retreta de sueños
                              y papeles pintados
desfilando a compás
                              sobre los puentes del ocaso 


Y un día
            la cometa
                           que desaté en mi regazo
y ancló desorientada en el pasado


                                En la ciudad dormida 
                           salían retozando de la escuela
                                los signos ortográficos


                                Y los ángeles de la guarda
                           en el pico traían las estampas



Para los meses muertos 
no siembran ataúdes los sepultureros


Venid que os embalsame


               Sobre vuestros disfraces arrugados
                          yo nevaré mis versos


Aquel corro de niñas 
Para la primavera
los besos maduros caerán de sus trenzas


Por entonces Mambrú volverá de la guerra


En las revistas ilustradas
las efemérides 
                      se han convertido en alas disecadas

  
Y el lápiz que planté
alumbra la calle como un farol


                                  Me he asomado al balcón


                          En un pañuelo amortajado 
                     Llevaban a enterrar el último adiós


Los verbos irregulares
brincan como alegres escolares


Por el termómetro trepa la emoción


                                            En una sonata blindada 
                       me embarqué con la brújula imantada


Las campanas vuelan en mi cabellera


La novia que me espera
 se ha amputado las alas


Voy midiendo las millas con mis rimas 


                                                                    A la hora del té
                                                los abanicos bailan un minué


 Para apagar mi sed
fumé todas las islas
La lámpara del estío                                                           abrió 
                                                                                     su sombrilla


Y un hálito de playa
atraviesa la lona de campaña

  
   De         tienda            a        tienda
el     oasis           cuelga     sus            hamacas 


Todos los astros corren en las regatas
Ella ondea en la meta con la copa en la mano
El lecho del estío está lleno de náufragos


En el hall del hotel

                       las playas pelotaris 
                                              jugaban al tenis


Un día al despertar
me sentí acariciado de campanas pascuales 

Con la capucha descubierta
pasaron en procesión las catedrales 


                                                               Los pilluelos jugaban a los dados
                                                                            con ojos de mujer


                                                                        Galanes apasionados
                                                                        rasgueaban las rejas

  
Sin saber cómo 
                  me hallé a las puertas del aeródromo

  
                                  Como un gorrión herido
                                           cojeaba el aeroplano


 El buen veterinario condolido
                                            le llevó a la barraca 


                Una noche en un globo
 vino a mí el bulevar


 La trenza enroscada al cuello
                                     no le dejaba hablar


 Yo le fui desnudando 
                               beso a beso
 sin notar que se apagaba
                                      entre mis brazos

  
Sobre la acera mortuoria
                         con el paraguas estilográfico 
                                             le escribí el epitafio
  

Y a mi alborotado ruiseñor
lo encerré en la jaula
y oprimí el botón del ascensor


Las manos en los bolsillos 
me alejé por los años entoldados de plátanos


                                Salamancas diáfanas
                    quemaban los domingos en las plazas


                                            Y las romerías mártires
                                      hilaban en sus torres danzas ágiles 


Las coplas enlazadas
                                ciñeron un collar a mi garganta



         Como péndulos
                   lentos
              del ocaso 
los pueblos olvidados tocaban a muerto


                                      Y en la estación del alba
                             ahorcaron el reloj y la campana


En los sepulcros prolongados
a lo largo de las fiestas 
dormían los itinerarios


Y mi hijo aún no nacido
lloraba entre las hojas de mi libro


Mariposas efímeras                         Los besos malogrados
volaban de mi pipa                      desfilaban por mis párpados 


Al remover el álbum
                                                     los tirabuzones
                                                 me tendieron sus brazos


Y las recién nacidas vacaciones
en sus axilas tibias 
en vez de libros de texto traen nidos de vencejos


Una mano inocente


                                            Entre mis dedos
                                    ríe el mundo transparente


                                            El aeroplano viejo 
                                    posado en el destierro
                       no puede alzar la vista agonizante


En la hoguera


                     sin


                           lumbre 


voy quemando uno a uno los instantes


Sembrando mis imágenes
me hallaréis olvidado entre la nieve


La mujer paisaje
desnuda como un circo 
canta tardes antiguas
en las trémulas gargantas del ramaje


En las aguas del piano
se ha ahogado aquel recuerdo
sin dejar rastro ni de sus cabellos 


                                                La sirena aúlla
                                           como un perro lejano


                            Los años venideros
                  se han extraviado allá por los senderos


           Todo lo voy contemplando 

                 a la luz soñadora de mis manos

    Mi             gesta                                encadenada


se      alzará            arco                  tras                arco


como       el     gran         acueducto        de      los         siglos


Y allá                                                           Tras las murallas 


                                                            Anclada en el silencio
                                                                    La biblioteca


                               El tiempo sabe a cloroformo


A la luz de mis dedos
           que arden como cirios 
                                       lo veo


                  Todos los paraguas
                  acuden a mi entierro


                  Y doncellas sin novio
                 me esposan las manos 
           con un rosario póstumo de versos


viernes, 25 de enero de 2013

LINTERNA MÁGICA por Primo Conti

[Primo Conti fue un pintor y poeta futurista italiano nacido en Florencia en 1900. Desde niño mostró gran talento para la pintura, la música y la poesía.  En 1913 conoció a los futuristas y entró a formar parte del grupo "Italia Futurista". Durante los años 30 (durante los cuales apoyó, por cierto, el régimen de Mussolini) se alejó de la estética futurista pero en la década siguiente volvió a redescubrir el futurismo. Murió en 1988 cuando se le consideraba uno de los últimos artistas futuristas vivos.]


En el distraído baile de Navidad con cascabeles anónimos
y curiosas castañuelas de madera
la noche me recuerda a antiguas amantes perdidas
en una cascada de brillantes
tarjetas postales

Y a chicas de carne dulce
y tranquila
dispuestas con arte tras las cortinas con flecos
de las bodas románticas de la temporada

La cartelería del iris percute
con palpitaciones confiadas
ahora yace monótona y agitada
en el regazo de la extenuada vegetación
evocando una vieja balada zíngara
bajo el arco aireado de la medianoche

La cáscara de mi depravado descontento
se llena de hielo impuro

Centinelas noctámbulos en
miserables jergones
las llamas verdes del gas
enmarcadas por ventanas cuadradas

"Interno di osteria" de Primo Conti

lunes, 21 de enero de 2013

CHILINDRINAS (fragmentos) por Tomás Seral y Casas


[Nacido en la zaragozana calle de La Yedra, su familia era propietaria de la harinera de Alagón. Las  primeras aficiones de Tomás lo llevaron hacia la aviación y la mecánica pero, finalmente, se matriculó en la Escuela de Estudios Sociales (1930-1932), donde se graduó. Antes, con diecinueve años, había dirigido los cuatro primeros números de Vida Alagonesa, publicación consagrada a la citada localidad. Además, el número dedicado por La Novela de Viaje Aragonesa a esa villa, incluyó su breve relato Héctor y yo. Desde 1928, colaboró en La Voz de Aragón, diario en el que hizo críticas de cinematografía y literatura. Un año más tarde, publicó Sensualidad y futurismo, libro todavía no cuajado pero con rasgos prometedores. Y, en 1930, participó en la creación del primer cine-club zaragozano y fundó, con Valero Muñoz-Ayarza, Cierzo. En dicha revista, de la que entre abril y junio salieron cuatro números recogidos en edición facsímil (1995), ejerció como redactor jefe. El carácter republicano de la publicación, aparecida mientras cumplía el servicio militar, deparó que fuera trasladado a San Sebastián, donde ultimó su poemario Mascando goma de estrellas, ya decididamente vanguardista.

A partir de entonces, Seral y Casas estuvo en la punta de lanza de la vanguardia en Aragón. Impulsó los Carteles Líricos de Noreste -quizá la más importante revista literaria aragonesa de la primera mitad del siglo XX-, puso su firma en muchas de las publicaciones literarias españolas más avanzadas, así como en otras europeas y americanas, e intervino en la creación de Cuadernos de Poesía (1935), que totalizó nueve números, algunos editados después de la Guerra Civil. Al desencadenarse ésta, fue incorporado al Regimiento Gerona. Fruto de esos terribles años, concibió sus últimos poemas publicados, uno dedicado a Federico Comps y “Estar cansado tiene plumas”, dado a la imprenta en la Barcelona de 1951. Cuando la contienda concluyó, Seral encargó a José Yarza la adecuación de una librería con sala de exposiciones, Libros, en la zaragozana calle Fuenclara, que trató de sustraerse a la uniformidad del ambiente. En 1945 se mudó a Madrid, donde, en colaboración con su mujer, Gloria Aranda, abrió otra librería, Clan (Calle Arenal, 18). Decorada por Alfonso Buñuel, fue una ventana para asomarse al arte nuevo en la medida que era posible en la España de los cuarenta. También funcionó como editorial, con publicaciones tan interesantes como la serie “Artistas nuevos”, en cuyo número 4 aparecieron, bajo el título “Muerte española”, los dibujos de su amigo Federico Comps, fusilado, con veintiún años, en 1936. La introducción poemática era, precisamente, del propio Tomás Seral.

En 1954, tras fundar la revista Índice, cuya propiedad pronto traspasó, se trasladó a París, donde abrió Cairel, otra librería-galería de arte. El mismo nombre puso a su nueva librería madrileña, ciudad a la que regresó en 1962. Durante todos esos años participó en iniciativas que muchas veces no cristalizaron, viajó, cultivó amistades y, episódicamente, colaboró en algunas publicaciones. Una de las últimas fue el diario zaragozano Aragón Exprés, que en 1972 le otorgó una sección con el título “¿Qué pasa?”.

Si en Huesca fue Ramón Acín quien introdujo el concepto moderno de vanguardia, en Zaragoza fue Seral el creador que capitalizó el movimiento, sin una claridad diáfana, pero sí con una voluntad proclive al cambio. A pesar de su escasa producción, la poesía de Seral y Casas, estudiada por Serrano Asenjo, constituye uno de los más interesantes logros de la literatura aragonesa de la centuria. Se trata de poemas de juventud -publica su último libro, Cadera del insomnio, con tan sólo veinticinco años-, que culminan un ciclo personal, pues en sus versos postreros se advierte un descreimiento en la palabra que confirma su casi total silencio posterior. Si en la primeriza narración, Héctor y yo, no encontramos al Seral que va a ser sino, en todo caso, a alguien que trasuda un inconformismo más convencional que otra cosa, en Sensualidad y futurismo ya vemos asomar la influencia de la nueva sensibilidad desde el mismo título. La búsqueda de una expresión diferente y la carga de intelectualismo nos anuncian al poeta que en 1931 publica los “poemas bobos” de Mascando goma de estrellas. Ludismo y sentido social muy años treinta se juntan en este breve poemario de intensos aciertos y que depara un conjunto insólito en la poesía aragonesa de su tiempo. De mayor unidad y más desasosegado, Poemas del amor violento confirma la originalidad del autor y es para algunos su mejor libro, aunque no para Serrano Asenjo quien, en su certero análisis (1998b), señala que, siendo la más ambiciosa, no es la mejor de sus obras. En ella la impureza “se hace interior y contamina las peripecias de un amor hecho de gestos infantiles y de sexo a partes iguales, y plasmado en moldes neopopularistas de octosílabos y cuartetas asonantadas (…) Sus afectos envuelven un manto de ideales que los desfiguran y que llevan rápidamente al sufrimiento. Sin embargo (…) Seral supera la dolencia con una vuelta a los territorios del sueño y del deseo, que da a sus textos una serenidad, a veces fingida, pero que, en cualquier caso, no será fácil recuperar en páginas ulteriores”. Los poemas de Cadera del insomnio oscilan entre el humor descreído y la agresividad, entre la inadaptación y la impotencia, en una línea de un surrealismo habitual en la poesía española de la época. Por su parte, Chilindrinas, publicado en su primera edición en Buenos Aires, constituye un rebufo de las greguerías ramonianas, donde brilla la inteligencia del autor aun sin llegar a la sorprendente brillantez del fecundo precursor de la vanguardia española. Como Serrano Asenjo ha destacado, “escribir para Seral equivale siempre a un compromiso”, lo que le llevó a un grado máximo de insatisfacción y autocrítica que significó la interrupción de su valiosa obra.

(Tomado prestado del blog de Javier Barreiro)]

"Pajaritas" de Ramón Acín


La pecera es una venganza del buzo.

En invierno, los árboles se ponen las raíces por copa.

A ese calvo barbudo parece como si se le hubiese caído el bisoñé.


Al pasar por el buzón del alcance esperamos que nos llame esa carta que debe de haber para nosotros.

El auricular telefónico está siempre suspendido, como secándose de los chaparrones de palabrería. 


Cuando espantamos las palomas nieva al revés.

Los hombres calvos son en las reuniones los campos de aterrizaje de las moscas


La  luna en  menguante es ese  botón que de pronto nos encontramos roto en  la camisa azul.


A  la  guitarra de  tanto acompañar al  cantaor de flamenco, se le quedó para siempre abierta  la  boca.


La  fotografía de la  mulata vestida de  blanco resulta su  propio  negativo.

lunes, 14 de enero de 2013

GERD ARNTZ Y EL ACTIVISMO GRÁFICO

Encuentros en el subsuelo, 13/02/2013

Como su contemporáneo Georg Lukács, Gerd Arntz dio el salto a la militancia comunista a raiz de los acontecimientos de 1918-19. En Düsseldorf formó parte del intento fallido de instaurar una democracia directa y más tarde en Colonia se incorporó a un grupo de artistas radicales, el Gruppe progressiver Künstler Köln, donde comenzó a estudiar marxismo (con sus compañeros Franz Seiwert y Heinrich Hoerle) y a realizar diseños xilografiados que representaban las luchas populares mediante figuras estilizadas en alto contraste, con una clara influencia de los jeroglifos egipcios. Su actitud crítica ante la desigualdad social y la explotación laboral lo llevó a desarrollar un activismo gráfico en distintas revistas de izquierda, cuya extrema simplicidad llamó la atención del sociólogo Otto Neurath, por entonces enfrascado en desarrollar un lenguaje no verbal y necesitado de un ilustrador que lo llevase al papel. Este fue el inicio de los famosos isotipos de Neurath y Arntz. Ya tendré tiempo de volver a esta relación profesional del pensador y el artista, en este momento me interesa más el activismo gráfico de Arntz y su relación con la red de artistas radicales de Weimar, antes de que partiera a trabajar con Neurath a Viena.



En sus grabados Arntz logra dar cuenta de la tajante división entre ricos y pobres por medio del uso de pictogramas genéricos, del alto contraste y de la división reticular de la imagen. La clase explotadora contrasta en su ociosidad con la dureza de vida de la clase trabajadora, vigilada y hostigada las fuerzas represoras del Estado. El burgués es representado en la parte superior, mostrando su derroche y decadencia moral, mientras que el obrero se muestra en la parte inferior en pie de lucha frente a las fuerzas del orden.

En Mitropa, Arntz retrata la división entre ricos (contra un fondo claro) y pobres (en un medio sombrío) con sus cuatro clases sociales. El tren Mit-Europa simboliza ala sociedad de clases. La señal ferroviaria sobre el vagón de la izquierda marca 'alto aquí', mientras que la señal del vagón de la derecha marca 'siga adelante'. Los pictogramas de Arntz tendrían nueva vida en el Sistema Internacional de Educación Visual Tipográfica, desarrollado por Neurath en Viena y base del diseño gráfico moderno.



miércoles, 19 de diciembre de 2012

"LOS PROGRESISTAS DE COLONIA": ARTE REPRESALIADO DEL NAZISMO

elcorso.es, 30/11/2012

‘Zeitgenossen’ (1931) de Heinrich Hoerle

La obra de los dibujantes y pintores alemanes represaliados por los nazis durante el primer tercio del siglo XX, reunidos en el grupo denominado “Los Progresistas de Colonia”, pasará por Valladolid en una exposición única que indaga en la otra Alemania, la del arte y el pensamiento al margen del fascismo. En el Museo de la Pasión de la capital.



Se trata de una muestra que también es única en Europa, poco vista y que nace de la relación de estos artistas con el fotógrafo August Sander (1876-1964), que formó parte de esa asociación informal de artistas existente entre 1920 y 1933, prestó su estudio en Colonia (Alemania) para la celebración de reuniones y debates, por lo que pudo reunir buena parte de una obra que ahora custodia su nieto, Gerd Sander, comisario de esta exposición. Las piezas reunidas en Valladolid, hasta el 20 de enero, “tienen un mensaje altamente político”, razón por la cual “es difícil que tengan un público muy interesado: será cuestión de tiempo para que se acepten como grandes obras”, según el nieto.

‘Burgerkrieg’ (1928) de Gerd Arntz

Gerd Arntz (1900-1988), Heinrich Hoerle (1895-1936) y Franz Wilhem Seiwert (1894-1933) configuraron la terna más destacada de “Los Progresistas de Colonia”, a quienes los nazis consideraron autores del mal llamado “arte degenerado”, por el que persiguieron a sus creadores e hicieron desaparecer muchas obras en las mismas hogueras donde quemaron decenas de miles de libros.



El grupo tenía influencias del constructivismo, y el Neue Sachlichkeit, así como de la obra de László Moholy-Nagy, Fernand Léger y Theo van Doesburg. De 1929 a 1933, el grupo editó una revista teórica titulada ‘A bis Z’, donde los escritos y obras de arte de los miembros del grupo fueron publicados. El fotógrafo August Sander se sintió atraído por ellos, alineándose con el grupo a principios de 1920. Sander fotografió a la mayoría de los miembros del grupo.



Gerd Arntz fue uno de los cabecillas y sus obras influirían en el diseño del siglo XX; creó junto con el marxista Otto Neurath el Sistema Internacional de Educación tipográfico Isotipo. La idea era dotar a la clase obrera con un lenguaje visual universal de símbolos y pictogramas que les ayudará a comprender ideas complejas relativas a la política, la economía, la industria y la sociedad en general. En los últimos años están apareciendo bastantes de estas obras en Alemania, único lugar donde se han expuesto antes de desembarcar en Valladolid, acompañadas de estudios e investigaciones académicas para su puesta en valor, ha comentado Sander.


miércoles, 5 de diciembre de 2012

LOOPING por Juan Marín


[Biografía de Juan Marín aquí]


Juan Marín, en plena travesía
(foto: Memoria Chilena)


volando sobre 5000 metros
he querido hacer esta maiiana un looping
me acompañaba Saxofón
un negro pekinés que es mi mascota
y mi única preocupación
                        estaba tan hermosa la pista
tan límpida la decoraci6n
sin vientos sin neblinas
sin un solo temblor
                        vamos a trabajar un poco
viejo motor
vamos a divertirnos como antaño
con Marión
cuando pasaka junto a su ventana
disparándole un beso en medio roll
vamos a hacer el clown y que nos miren
las gigolettes del Orión
                         y cual si comprendiera se reía
                         brincaba retozaba el viejo avión
todo es cuestión de apresurar la marcha
y picar con amor
mientras la mano decidida y firme
abre a full el acelerador
                         cómo silba en los montantes el viento
                         cómo cantan las alas su canción
                         buena lluvia de agujas en la cara
                         y en los oídos la trompa lírica
                         de Nabucodonosor
están duros los comandos
la tierra se levanta hacia el capeaux
cual un tablero de ajedrez girando
en una fantasía de charlestón
la hélice se empeña en segar todas
las gavillas del sol
                         es el momento
se cimbra en su columpio el corazón
bien derechos los pies
                          la linea recta
la mano aprieta el botón
                          es un golpe
un golpe seco
                          y que los ojos no se cierren
cambia el telón
la máquina traza una ágil media luna
sin la menor vacilación
                          ahora
va ascendiendo en el espacio
como una burbuja o un electrón
es la montada, que hay que mantener
con valor
                          los ojos ven el cielo transparente
                          como un mar del Japón
el vacio nos fija en el asiento
en una fantistica presidn
ya está la miquina cruzando
la vertical
                          su voz
tiene la angustia de una cuerda tensa
la cuerda de un inmenso guitarrón
                          jadea el viejo Rolls-Roys
por el cristal del parabrisa
veo el rostro exoftálmico y atónito
de Saxofón
                          la mano
cierra ahora el contacto
apretando un botón
                           y aquello se asordina
                           como un verso
detenido el motor
queda un vaho de mrisica enredado
desde las alas al timón
firmes los pies en los comandos
vamos a dar la vuelta al Saxofdn
                           no sientes que algo gira
                           por encima o debajo
                           de los dos
aquel cerro tan alto
aquella nieve resbaló
los planos se deslizan en delirio
de una nueva dimensidn
la ciudad es la ruina de un tablero
de mah-jong
                           estamos en el aire suspendidos
                           de nuestro cinturón
                           el silencio nos lame las aurículas
                           en un dulce frisson
                           dejémosnos estar en este suelo
                           de nafta y Mobiloil
oh, con qué suavidad ha terminado su acrobacia
el plateado moscardón
                           ya está en la horizontal
abro contacto
                           y arranca a todas fuerzas el motor
eh viejo pekinés
te has puesto pálido
como un pierrot
                           estamos en 3000 oh cu6nto falta
                           para entrar al reino de Dios
la hélice risueña palmotea
en una infatigable ovación
le quebraremos el espejo
al dia
                           y que salte el tapón
de esta mañana de champagne rubia
como los rizos de Marión
aquella chica que nos hace tanto
tanto mal Saxofón
                           pero ya no es tiempo de bajar
piquemos y digamos adiós
                           abajo
todo igual estará siempre
la casa
            los tranvías
                                 Marión